miércoles, 3 de junio de 2020

El primer paso para empezar a sembrar es...

¡Observar!
¿Pero qué está diciendo esta mujer? Quizás estés diciendo.
No no no, más de uno estará pensando.
Y a ciencia cierta yo no estoy acá para contradecir a nadie y mucho menos para posicionarme en el rol de "dueño del saber".  Lejos de eso estoy.
De hecho mi ideal es crear un punto de encuentro, un café hortelano, donde podamos intercambiar experiencias tanto de éxitos como de fracasos; porque aunque suene a cliché del error se aprende, y mucho.
¿Y cómo aprendemos del error? Pues, observando.
Creo que les conté que soy soñadora compulsiva, sueño diversidad de realidades alternas y de proyecciones a futuro y si hay un denominador común en cada sueño es la presencia de plantas, muchas plantas.  Plantas que atraen insectos, que cobijan aves, que aíslan sonidos, que aportan brisas, que regalan el sonido del viento pasando entre sus hojas... 
Pero claro, para alcanzar en cierta medida ese vergel soñado se precisa de un cacho de tierra, no mucho eh, pero un cacho de tierra al fin.
¿Lo tengo hoy? Claro que no.  En su lugar dispongo de un balcón en un octavo piso (transitorio encima, porque tengo prevista una mudanza) sin techo, cuyas vistas sólo arrojan un gris deprimente de los edificios lindantes.
Pero en cuarentena y sin trabajo encontré en la siembra ese cobijo que deseo para los pajaritos y mariposas.  Porque si existe algo en el mundo que logra abstraerme de todo pensamiento es el cuidado de mis plantitas.  
Y nuevamente, observo.
No tenía semillas, no tenía semilleros, no tenía sustrato.
Empecé observando.
Soy insistente, lo sé.  Pero es que creo que realmente es la clave del ¿éxito? No se si tanto, pero de empezar con un pie bien plantadito.
Observé revistas (leí mucho)
Observé canales de YouTube (hay canales geniales de la temática que ya les iré contando)
Pero lo que más obervé fueron las condiciones del balcón:
¿Cuántas horas de sol tengo?
¿Por dónde sale el sol?
¿Es ventoso? 
¿Tengo manera de generar cortinas de viento?
¿Tengo manera de proteger mis macetas de la lluvia?
De lo observado en medios gráficos y digitales aprendí que no todo cultivo precisa de las mismas condiciones lumínicas. 
Por eso me senté en el balcón durante varias mañanas a mirar.  Sólo a mirar, matecito en mano, aprovechando las últimas hojas de mi cedrón.
Al final de esos días registré que en ese espacio el sol otoñal sólo pasaba por allí durante casi 3 horas.  Que al salir por el noreste, el último rayito presente se ubicaba en el sureste.
¡Y que es re ventoso!
Pues bien, sabiendo esto el siguiente paso fue buscar cultivos de otoño invierno, de semi sombra.
Y aprendí que hay un montón.
E hice mi primera inversión.
Pero esos detalles te los cuento en el paso número 2.
Mientras tanto observá TU espacio, no importa cuál, no importan dimensiones.  
Patio, fondo, jardincito en el frente, balconcito, balconzote (¿?) o ventana por donde entre el sol.  Todo sirve para sembrar o plantar (no, no es lo mismo.  Ya lo hablaremos)
Podes anotar, yo voy por mi segundo cuaderno.
¡A observar chicos/as!
¡A observar!
Nos leemos en unos pocos días

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